Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3410
https://doi.org/
10.69639/arandu.v13i1.2126
Aulas felices: implementación de la psicología positiva para el
desarrollo de la inteligencia emocional en niños de 6 a 10 años

Happy classrooms: implementation of positive psychology for the development of

emotional intelligence in children aged 6 to 10

Marleni de Jesús Miles Guaicha

marleni.miles@educacion.gob.ec

https://orcid.org/0009-0009-0297-3563

Investigador Independiente

Ecuador

Yonny Pricilia Córdova Vera

yonny.cordova@educacion.gob.ec

https://orcid.org/0009-0008-6509-1093

Investigador Independiente

Ecuador

Sonia del Rocío Ordoñez Apolo

soniar.ordonez@educacion.gob.ec

https://orcid.org/0009-0004-8610-0316

Investigador Independiente

Ecuador

Cecilia del Cisne Ramírez Peña

cisne.ramirez@educacion.gob.ec

https://orcid.org/0009-0009-6808-0952

Investigador Independiente

Ecuador

Teresa Isabel Fernández Pincay

teresa.fernandez@educacion.gob.ec

https://orcid.org/0009-0001-9596-582X

Investigador Independiente

Ecuador

Artículo recibido: 18 febrero 2026-Aceptado para publicación: 20 marzo 2026

Conflictos de intereses: Ninguno que declarar.

RESUMEN

El presente estudio tuvo como objetivo promover el desarrollo de la inteligencia emocional en
niños de 6 a 10 años mediante la implementación del programa "Aulas Felices", integrando
principios de psicología positiva en el entorno educativo. La metodología consistió en aplicar
encuestas y cuestionarios a 573 estudiantes antes y después del programa, así como capacitar a
20 docentes en técnicas de educación emocional. Se llevaron a cabo actividades prácticas y
dinámicas grupales para fomentar habilidades como el reconocimiento emocional, la regulación
de emociones, la empatía y la comunicación asertiva. Los hallazgos indicaron mejoras
significativas en las habilidades emocionales de los estudiantes, las evidenciadas por el aumento
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3411
en las puntuaciones promedio en las evaluaciones emocionadas, así como un incremento en el
rendimiento académico, que pasó de un promedio de 6.0 a 8.0. Además, se observó una notable
mejora en el índice de convivencia escolar, que aumentó del 55% al 78%. La satisfacción de los
docentes y estudiantes con el programa también fue alta, reflejando la aceptación y el valor
percibido de las actividades realizadas. El programa "Aulas Felices" demostró ser eficaz en
mejorar la inteligencia emocional de los estudiantes, contribuyendo a su bienestar y al
rendimiento académico. Se recomienda continuar y expandir la implementación del programa, así
como ofrecer formación continua a los docentes, para garantizar un impacto sostenible en la
educación emocional de los estudiantes.

Palabras clave: Educación emocional, inteligencia emocional, aulas felices, bienestar

ABSTRACT

The present study aimed to promote the development of emotional intelligence in children aged

6 to 10 through the implementation of the "Happy Classrooms" program, integrating principles

of positive psychology into the educational environment. The methodol
ogy consisted of
administering surveys and questionnaires to 573 students before and after the program, as well as

training 20 teachers in emotional education techniques. Practical activities and group dynamics

were carried out to foster skills such as emo
tional recognition, emotional regulation, empathy,
and assertive communication.
The findings indicated significant improvements in the emotional
skills of the students, evidenced by the increase in average scores in emotional assessments, as

well as an increase in academic performance, which rose from an average of 6.0 to 8.0.

Additio
nally, a notable improvement in the school coexistence index was observed, increasing
from 55% to 78%. The satisfaction of both the teachers and students with the program was also

high, reflecting the acceptance and perceived value of the activities carrie
d out. The "Happy
Classrooms" program proved to be effective in enhancing the emotional intelligence of the

students, contributing to their well
-being and academic performance. It is recommended to
continue and expand the implementation of the program, as well as
to offer continuous training
for teachers, to ensure a sustainable impact on the emotional education of the students.

Keywords
: Emotional education, emotional intelligence, happy classrooms, well-being
Todo el contenido de la Revista Científica Internacional Arandu UTIC publicado en este sitio está disponible bajo
licencia Creative Commons Atribution 4.0 International.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3412
INTRODUCCIÓN

La educación emocional se ha convertido en un componente fundamental para el desarrollo
integral de los niños, especialmente en etapas críticas como la infancia. En un mundo donde los
desafíos emocionales son cada vez más frecuentes, es vital que los niños aprendan a gestionar sus
emociones. Este enfoque no solo busca el aprendizaje académico, sino que también promueve
habilidades socioemocionales que son esenciales para el bienestar y la felicidad (Goleman, 2018).
A través de la educación emocional, se les brinda a los estudiantes herramientas que les permiten
enfrentar adversidades, mejorar sus relaciones interpersonales y fomentar un ambiente escolar
más positivo.

Los programas educativos que incorporan la psicología positiva han demostrado ser
efectivos en el desarrollo de la inteligencia emocional. Según Seligman (2011), el bienestar y el
florecimiento son objetivos que se pueden enseñar y cultivar en un entorno educativo. Esto
significa que no se trata solo de instrucción en materias tradicionales, sino de integrar la salud
mental y emocional en el currículo. La implementación de estos principios puede transformar la
dinámica en el aula y fomentar un ambiente más saludable para el aprendizaje, creando un espacio
donde los estudiantes se sientan valorados y comprendidos en su totalidad.

Uno de los programas más reconocidos en este ámbito es "Aulas Felices", que busca
integrar la psicología positiva en la educación a través de diversas actividades y métodos. Arguís
et al. (2012) destacan que este programa se centra en el desarrollo de competencias emocionales
y sociales que permiten a los niños gestionar sus propias emociones de manera eficaz. Al
empoderar a los estudiantes con estas habilidades, se les ofrece una base sólida para afrontar los
retos emocionales que pueden surgir durante su vida escolar y personal.

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer, comprender y manejar
nuestras emociones y las de los demás. Este concepto incluye habilidades como la empatía, la
regulación emocional y la gestión de relaciones (Salovey & Mayer, 1990). Estas habilidades son
cruciales para establecer relaciones interpersonales saludables y para el éxito en diversas áreas de
la vida, no solo en la escuela. Fomentar la inteligencia emocional en la infancia puede contribuir
a una sociedad más comprensiva y unida a largo plazo.

La neuroeducación también ha aportado importantes hallazgos sobre cómo se aprende y se
desarrollan las emociones en el contexto educativo. La investigación de Csikszentmihalyi (2016)
sobre el "flujo" sugiere que los estudiantes son más propensos a aprender y a disfrutar de su
experiencia educativa cuando se sienten emocionalmente involucrados. Este estado de flujo se
alcanza cuando existe un equilibrio óptimo entre el desafío y la habilidad, lo cual subraya la
importancia de crear un entorno de aprendizaje que fomente tanto el rigor académico como el
bienestar emocional.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3413
El desarrollo de la inteligencia emocional en la infancia no solo impacta en el rendimiento
académico, sino que también contribuye al bienestar psicológico general de los estudiantes.
Fernández-Berrocal y Ramos (2016) afirman que la regulación emocional puede ser un predictor
clave de la resiliencia en niños y adolescentes. Cuando los niños aprenden a gestionar sus
emociones, pueden enfrentar mejor los desafíos de la vida, incluyendo el estrés y la ansiedad,
promoviendo así un desarrollo emocional más saludable.

Es esencial que los educadores comprendan la importancia de la educación emocional y su
rol en ella. Según López-Cassà (2014), implementar programas que enseñen habilidades
emocionales puede reducir el conflicto en el aula y mejorar las relaciones entre estudiantes. Esto
no solo beneficia a los alumnos individualmente, sino que fomenta una cultura escolar basada en
el respeto mutuo y la colaboración, creando un clima en el que todos se sientan seguros y
apoyados.

La diversidad de enfoques en la educación emocional sugiere que no hay una única solución
que funcione para todos los contextos. Bisquerra (2016) argumenta que es necesario combinar
diferentes metodologías para atender las necesidades individuales de cada niño. Esto puede incluir
distintos formatos de enseñanza, desde juegos hasta dinámicas de grupo, adaptándose a las
diversas formas en que los niños aprenden y se expresan emocionalmente.

La habilidad de empatizar se considera uno de los pilares de la inteligencia emocional.
Vázquez y Hervás (2019) subrayan que la educación emocional fomenta la empatía, permitiendo
a los niños entender y responder adecuadamente a las emociones de los demás. La empatía no
solo enriquece las relaciones interpersonales, sino que también crea un ambiente escolar más
inclusivo donde todos los estudiantes se sienten escuchados y valorados.

En este proceso, el papel de los educadores es crucial. Según Hernández-Paniagua (2022),
los docentes deben estar capacitados en habilidades emocionales para poder guiar a los niños en
su desarrollo emocional. La formación continua de los docentes en este ámbito no solo mejora su
eficacia en el aula, sino que también les permite modelar comportamientos emocionales
saludables para sus alumnos.

La investigación en este campo ha demostrado que la implementación de estrategias de
educación emocional puede llevar a mejoras significativas en el rendimiento escolar y en el
bienestar general de los estudiantes. Mora (2019) destaca que el aprendizaje significativo está
vinculado al nivel de satisfacción emocional que experimenta el alumno. Esta conexión subraya
la necesidad de un enfoque integral que combine aspectos académicos y emocionales en el
proceso educativo.

El programa "Aulas Felices" no solo se enfoca en los estudiantes, sino también en los
educadores. Lyubomirsky (2014) señala que la felicidad de los docentes tiene un impacto directo
en la felicidad de los estudiantes, creando un ciclo positivo en el entorno escolar. Cuando los
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3414
educadores se sienten realizados y apoyados, su energía positiva se refleja en su trabajo,
beneficiando a sus alumnos.

La intervención temprana en el desarrollo emocional es vital para el éxito a largo plazo.
Extremera y Fernández-Berrocal (2015) sugieren que los niños que desarrollan habilidades
emocionales en una edad temprana son más propensos a tener éxito emocional y social en la
adolescencia. Esto enfatiza la importancia de iniciar programas de educación emocional desde la
infancia para preparar a los niños para los desafíos futuros.

La relación entre la inteligencia emocional y el éxito académico ha sido objeto de
numerosos estudios. Varios autores, incluyendo Cobo y Moravec (2011), han encontrado que
existe una correlación positiva entre estas variables. Esto demuestra que la atención a la educación
emocional no solo es beneficiosa a nivel personal, sino que también es fundamental para la mejora
del rendimiento académico en general.

El concepto de "aprendizaje invisible" propuesto por Cobo y Moravec (2011) enfatiza la
importancia de aquellas habilidades que no son enseñadas explícitamente, pero que son cruciales
para el desarrollo integral del alumno. Este aprendizaje invisible puede incluir la gestión de
emociones y la resolución de conflictos, que son habilidades necesarias para la vida en general.

A medida que las escuelas implementan programas de educación emocional, se observan
cambios significativos en la convivencia escolar. Según Lozano y García (2020), el programa
"Aulas Felices" ha mostrado resultados positivos en la reducción de comportamientos
problemáticos entre los estudiantes. Este cambio no solo mejora el ambiente escolar, sino que
también contribuye a un mayor bienestar emocional para todos los involucrados.

El aprendizaje socioemocional se presenta como una estrategia poderosa para abordar la
crisis de salud mental en las aulas. Goleman (2018) afirma que, en tiempos de estrés y ansiedad,
las habilidades emocionales son más importantes que nunca. Esto se vuelve crucial, especialmente
en contextos donde los estudiantes enfrentan desafíos externos que afectan su salud mental.

El apoyo de las instituciones educativas es fundamental para la sostenibilidad de estos
programas. Bisquerra y Hernández (2017) destacan que la colaboración entre padres, docentes y
alumnos crea un entorno propicio para la educación emocional. Sin el apoyo adecuado de la
comunidad escolar, las iniciativas pueden carecer de la continuidad y efectividad necesarias para
generar un impacto significativo.

Además, es esencial que los programas se adapten a la cultura y las características de cada
comunidad. Según Park y Peterson (2009), las fortalezas de carácter deben ser reconocidas y
fomentadas en el contexto específico de cada grupo. Esto asegura que las intervenciones sean
relevantes y efectivas, adecuándose a las realidades sociales y culturales de los estudiantes.

La evaluación de la efectividad de las intervenciones en educación emocional también es
crucial para medir su impacto. Repetto y Peña (2010) sugieren que se deben establecer métricas
claras para evaluar el impacto de estas iniciativas en el rendimiento y el bienestar de los
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3415
estudiantes. Esto permitirá realizar ajustes necesarios y garantizar que se logren los objetivos
educativos y emocionales planteados.

La integración de la psicología positiva en el ámbito educativo representa una oportunidad
valiosa para mejorar la vida de los estudiantes. La implementación de programas como "Aulas
Felices" puede crear un ambiente de aprendizaje más saludable, llevando a una nueva generación
de niños emocionalmente inteligentes. Este enfoque puede contribuir a la formación de adultos
más resilientes y empáticos.

La educación emocional no es una tendencia pasajera, sino una necesidad crucial para el
desarrollo humano en el siglo XXI. Seligman (2014) resalta que solo a través de un enfoque
holístico podemos esperar que nuestros estudiantes prosperen en un mundo cada vez más
complejo. La emocionalidad juega un papel central en las relaciones humanas, y su atención en
la educación es esencial para preparar a los niños para su futuro.

Es imperativo que los educadores se conviertan en defensores de la educación emocional,
promoviendo su importancia en todos los niveles. La creación de "Aulas Felices" es un paso en
la dirección correcta, alineando la misión educativa con la necesidad de fomentar el bienestar
emocional de los estudiantes. Al priorizar estas habilidades, no solo se mejora el aprendizaje
académico, sino que se prepara a los niños para ser miembros activos y saludables de la sociedad.

Objetivos

Objetivo general

Promover el desarrollo de la inteligencia emocional en niños de 6 a 10 años mediante la
implementación del programa "Aulas Felices", integrando principios de psicología positiva en el
entorno educativo para mejorar su bienestar emocional y rendimiento académico.

Objetivos específicos

Implementar actividades de educación emocional que fomenten el reconocimiento y la
gestión de emociones en los estudiantes, propiciando un ambiente de aprendizaje positivo
y colaborativo.

Capacitar a los docentes en técnicas de psicología positiva y estrategias de educación
emocional, para que puedan guiar efectivamente a los niños en el desarrollo de
habilidades socioemocionales.

Evaluar el impacto del programa "Aulas Felices" en el rendimiento académico y la
convivencia escolar, utilizando métricas específicas para medir mejoras en el bienestar
emocional y la dinámica del aula.

METODOLOGÍA

Se diseñó una metodología basada en la implementación del programa "Aulas Felices",
orientada hacia el desarrollo de la inteligencia emocional en estudiantes de 6 a 10 años. La
intervención se llevó a cabo en un total de 573 estudiantes de diversas instituciones educativas.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3416
Para comenzar, se realizó un diagnóstico inicial mediante encuestas y entrevistas a los
docentes y estudiantes, con el objetivo de identificar el estado actual de la educación emocional
y las necesidades específicas de cada grupo. A partir de los resultados obtenidos, se establecieron
actividades adaptadas a la realidad de los alumnos, garantizando que fueran pertinentes y
efectivas.

A continuación, se implementaron sesiones semanales de educación emocional que
consistieron en dinámicas grupales, juegos de rol y actividades prácticas que fomentaban el
reconocimiento y la gestión de emociones. Estas actividades fueron diseñadas para desarrollar
habilidades como la empatía, la comunicación asertiva y la resolución de conflictos, en línea con
el primer objetivo específico.

Se capacitó a un equipo de 20 docentes en técnicas de psicología positiva y estrategias de
educación emocional. Durante las sesiones de formación, los educadores aprendieron a integrar
estos conceptos en sus prácticas diarias y a facilitar las actividades del programa. Esta
capacitación se realizó a lo largo de tres meses y fue fundamental para cumplir el segundo objetivo
específico, asegurando que los docentes estuvieran bien equipados para guiar a los estudiantes.

Para evaluar el impacto del programa, se establecieron métricas cuantitativas y cualitativas
que permitieron medir mejoras en el bienestar emocional y el rendimiento académico. Al final
del periodo de intervención, se aplicaron nuevamente las encuestas y se llevaron a cabo entrevistas
con estudiantes y docentes para analizar los cambios experimentados en la convivencia escolar y
el ambiente del aula. Esta evaluación sistemática ayudó a cumplir el tercer objetivo específico,
proporcionando datos concretos sobre la efectividad del programa "Aulas Felices".

Se elaboraron informes que presentaron los hallazgos de la intervención, incluyendo
recomendaciones para futuras implementaciones y posibles mejoras en el programa. De esta
manera, se logró no solo promover la inteligencia emocional en los estudiantes, sino también
establecer un modelo sostenible de educación emocional dentro de las instituciones.

RESULTADOS

Evaluación del Estado Emocional Inicial

Descripción: Esta tabla refleja los resultados de las encuestas realizadas antes de la
implementación del programa "Aulas Felices", donde se evaluaron las habilidades emocionales
de los estudiantes.

Tabla 1

Estado Emocional Inicial (Puntuación Promedio)

Número
Estado Emocional Inicial (Puntuación Promedio)
1
Reconocimiento de emociones: 2.5
2
Regulación emocional: 2.3
3
Empatía: 2.7
4
Comunicación asertiva: 2.4
Elaborado por: Autores
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3417
Análisis: Antes de la implementación, los estudiantes mostraron puntuaciones bajas en las
habilidades emocionales fundamentales, indicando la necesidad urgente de un programa de
educación emocional.

Evaluación del Estado Emocional Post-Intervención

Descripción: Esta tabla muestra las puntuaciones promedio en las mismas áreas evaluadas
después de la implementación del programa "Aulas Felices".

Tabla 2

Estado Emocional Post-Intervención (Puntuación Promedio)

Número
Estado Emocional Post-Intervención (Puntuación Promedio)
1
Reconocimiento de emociones: 4.5
2
Regulación emocional: 4.2
3
Empatía: 4.6
4
Comunicación asertiva: 4.4
Elaborado por: Autores

Análisis: Las puntuaciones promedio mostraron un incremento significativo en todas las
áreas tras la intervención, indicando una mejora notable en las habilidades emocionales de los
estudiantes.

Impacto en la Convivencia Escolar

Descripción: Esta tabla presenta los resultados relacionados con la convivencia escolar antes
y después de la implementación.

Tabla 3

Índice de Convivencia Escolar (%)

Número
Índice de Convivencia Escolar (%)
Antes
55%
Después
78%
Elaborado por: Autores

Análisis: Se observó un cambio positivo en el índice de convivencia escolar, reflejando un
ambiente más saludable y colaborativo tras la implementación del programa.

Participación de los Docentes en la Capacitación

Descripción: Esta tabla refleja el nivel de participación y satisfacción de los docentes en
la capacitación recibida.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3418
Tabla 4

Nivel de Satisfacción Docente (%)

Número
Nivel de Satisfacción Docente (%)
1
Muy Satisfechos: 85%
2
Satisfechos: 10%
3
Insatisfechos: 5%
Elaborado por: Autores

Análisis: La mayoría de los docentes se mostró muy satisfecha con la capacitación, lo que
sugiere que se sintieron preparados y motivados para implementar el programa.

Cambios en el Rendimiento Académico

Descripción: Se analiza el rendimiento académico de los estudiantes antes y después del
programa.

Tabla 5

Rendimiento Académico (Promedio de Notas)

Número
Rendimiento Académico (Promedio de Notas)
Antes
6.0 (Escala 1-10)
Después
8.0 (Escala 1-10)
Elaborado por: Autores

Análisis: Se registró un aumento significativo en las notas académicas promedio, lo que
sugiere que un mejor estado emocional puede estar correlacionado con un mayor rendimiento
escolar.

Incremento en la Identificación de Emociones

Descripción: Esta tabla muestra el porcentaje de estudiantes que pudieron identificar
correctamente sus emociones antes y después del programa.

Tabla 6

Porcentaje de Identificación de Emociones (%)

Número
Porcentaje de Identificación de Emociones (%)
Antes
40%
Después
85%
Elaborado por: Autores

Análisis: La mejora en la capacidad de identificación de emociones destaca la efectividad
de las actividades implementadas en el programa.

Desarrollo de Habilidades de Regulación Emocional

Descripción: Se cuantifica el porcentaje de estudiantes que demostraron habilidades de
regulación emocional en situaciones de conflicto.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3419
Tabla 7

Porcentaje de Regulación Emocional (%)

Número
Porcentaje de Regulación Emocional (%)
Antes
30%
Después
70%
Elaborado por: Autores

Análisis: La capacidad de los estudiantes para regular sus emociones en situaciones de
conflicto mostró un aumento considerable, indicativo de una mejor preparación emocional.

Evaluación de la Empatía entre Compañeros

Descripción: Se evalúa el nivel de empatía entre los compañeros antes y después del
programa.

Tabla 8

Índice de Empatía (%)

Número
Índice de Empatía (%)
Antes
45%
Después
80%
Elaborado por: Autores

Análisis: El aumento en el índice de empatía sugiere que los estudiantes no solo han
aprendido a reconocer sus propias emociones, sino también a conectar de manera más efectiva
con las emociones de sus compañeros.

Valoración del Programa por los Estudiantes

Descripción: Se muestra la valoración del programa "Aulas Felices" según la opinión de
los estudiantes.

Tabla 9

Valoración del Programa (%)

Número
Valoración del Programa (%)
Excelente
75%
Bueno
20%
Regular
5%
Elaborado por: Autores

Análisis: Una alta valoración positiva del programa por parte de los estudiantes refleja su
satisfacción y el impacto positivo que tuvo en su experiencia escolar.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3420
Recomendaciones de los Docentes

Descripción: Se recolectaron las recomendaciones realizadas por los docentes al finalizar
el programa.

Tabla 10

Recomendaciones

Número
Recomendaciones
1
Continuar el programa anual
2
Incorporar más actividades prácticas
3
Ofrecer formación continua a docentes
Elaborado por: Autores

Análisis: Las recomendaciones de los docentes indican el deseo de mantener y expandir el
programa, sugiriendo que su implementación fue valorada como beneficiosa para el desarrollo
emocional de los estudiantes.

DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos tras la implementación del programa "Aulas Felices" ofrecen una
perspectiva convincente sobre la importancia de integrar la educación emocional en el ámbito
escolar. Los datos muestran una mejora significativa en diversas áreas relacionadas con las
habilidades emocionales de los estudiantes, lo que resalta la eficacia del enfoque adoptado.

Mejoras en el Estado Emocional

La comparación entre los estados emocionales inicial y post-intervención revela un notable
progreso en el reconocimiento y regulación de emociones. Antes de la implementación, las
puntuaciones promedio indicaban que los estudiantes tenían dificultad para identificar y gestionar
sus emociones. Sin embargo, tras el programa, se observó un aumento sustancial, con
puntuaciones que subieron de 2.5 a 4.5 en el reconocimiento de emociones. Este cambio respalda
los argumentos de Seligman (2011) y Goleman (2018) sobre la capacidad de la educación
emocional para empoderar a los estudiantes en su desarrollo personal.

Impacto en la Convivencia Escolar

El incremento en el índice de convivencia escolar, que pasó de un 55% a un 78%, sugiere
que los estudiantes no solo mejoraron en habilidades individuales, sino que también se
beneficiaron de un entorno escolar más colaborativo. Esto respalda la idea de que el aprendizaje
social y emocional puede transformar la cultura escolar (CASEL, 2020), fomentando un espacio
donde el respeto y la empatía son cuestiones fundamentales.

Desempeño Académico Relacionado con la Educación Emocional

El aumento notable en el rendimiento académico, que subió de un promedio de 6.0 a 8.0
en la escala de 1 a 10, refuerza la premisa de que las habilidades emocionales impactan
directamente en el éxito académico. Este hallazgo sugiere que un estado emocional positivo no
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3421
solo mejora la interacción social, sino que también puede influir en la capacidad de aprendizaje
de los alumnos. Las investigaciones previas indican que la regulación emocional y la motivación
son factores clave en el rendimiento académico (Mora, 2019).

Desarrollo de Habilidades de Regulación y Empatía

Los resultados también indican un significativo desarrollo en las habilidades de regulación
emocional y empatía entre los compañeros. Estos hallazgos corroboran estudios previos que han
demostrado que la educación emocional puede aumentar la comprensión y la conexión entre los
estudiantes (Vázquez & Hervás, 2019). La mejora del índice de empatía muestra que los
estudiantes están no solo mejorando en su autoconciencia, sino también en su capacidad para
relacionarse con los demás, lo que es esencial en un entorno escolar inclusivo.

Satisfacción de Docentes y Estudiantes

La alta satisfacción en la capacitación recibida por los docentes y la valoración positiva del
programa por parte de los estudiantes indican la aceptación y el valor percibido del programa
"Aulas Felices". Esto es un testimonio de la necesidad de formación continua y la implementación
de programas de desarrollo emocional en las escuelas. La disposición de los docentes a continuar
trabajando en esta línea señala que hay un buen potencial para la sostenibilidad del programa
(Bisquerra, 2016).

Recomendaciones y Futuras Investigaciones

Las recomendaciones obtenidas tanto de docentes como de estudiantes sugieren que existe
interés en expandir y mejorar el programa. La formación continua para los docentes y la
incorporación de más actividades prácticas pueden ser áreas clave para fortalecer la efectividad
del programa. Future investigaciones podrían explorar la larga duración de estos efectos y cómo
se pueden aplicar estas estrategias en contextos educativos variados, adaptando las intervenciones
a las características culturales y socioeconómicas específicas de cada comunidad.

El programa "Aulas Felices" ha demostrado ser eficaz en mejorar la inteligencia emocional
de los estudiantes, lo que a su vez impacta positivamente en su rendimiento académico y en la
convivencia escolar. La educación emocional no debería considerarse un complemento, sino una
parte esencial del currículo educativo actual que prepare a los estudiantes no solo en lo académico,
sino también en su desarrollo integral como individuos.

CONCLUSIONES

La implementación del programa "Aulas Felices" ha demostrado ser altamente efectiva en
el desarrollo de la inteligencia emocional en estudiantes de 6 a 10 años. Los resultados obtenidos
indican mejoras significativas en habilidades emocionales, como el reconocimiento y la
regulación de emociones, así como en la empatía y la comunicación asertiva. Esto sugiere que un
enfoque integral en la educación emocional puede preparar a los estudiantes para enfrentar
desafíos personales y académicos.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3422
Además, se observó que la educación emocional no solo contribuye al bienestar personal
de los estudiantes, sino que también está asociada con un mejor rendimiento académico. El
incremento en las calificaciones promedio refuerza la idea de que un ambiente emocionalmente
positivo facilita la asimilación de conocimientos y el aprendizaje efectivo. Esto resalta la
necesidad de integrar estrategias de educación emocional en el currículo educativo.

El programa también tuvo un impacto notable en la convivencia escolar, con un aumento
en el índice de convivencia que indica un entorno más colaborativo y respetuoso. Este cambio
subraya la importancia de abordar las habilidades socioemocionales en las aulas, creando espacios
de aprendizaje más saludables y productivos para todos los estudiantes.

La alta satisfacción reportada tanto por docentes como por estudiantes indica la aceptación
y relevancia del programa "Aulas Felices". Los educadores se sintieron capacitados y motivados
para implementar estrategias de educación emocional, mientras que los estudiantes valoraron
positivamente las actividades y su relación con el clima escolar. Esto sugiere que el compromiso
de los docentes y la respuesta entusiasta de los estudiantes son elementos clave para el éxito del
programa.

Para asegurar la sostenibilidad de los beneficios observados, es fundamental continuar con
el programa. Se recomienda ofrecer formación constante para los docentes y adaptar las
actividades a las necesidades específicas de cada grupo de estudiantes. Esto garantizará la
efectividad del programa a largo plazo y permitirá que las habilidades emocionales sigan siendo
desarrolladas.

Este estudio abre la puerta a futuras investigaciones que busquen evaluar la sostenibilidad
de los efectos del programa a lo largo del tiempo y su aplicabilidad en otros contextos. Es esencial
seguir explorando cómo la educación emocional puede integrarse de manera efectiva en
currículos variados y adaptar las estrategias a diferentes realidades educativas. Se reafirma que la
educación emocional debe ser considerada un componente esencial del aprendizaje integral.
Preparar a los estudiantes no solo académicamente, sino también emocionalmente, es vital para
su desarrollo como individuos competentes y empáticos en un mundo cada vez más complejo.
Vol. 13/ Núm. 1 2026 pág. 3423
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